Los daños provocados por el sismo de 7.1 grados Richter registrado el pasado 19 de septiembre podrían llegar hasta 1 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), según una estimación del Servicio Geológico de Estados Unidos, que proyecta un impacto preliminar de daños de entre 1,000 y 10,000 millones de dólares.

“Se trata de una aproximación muy preliminar y de ser así, o un poco más elevado, no se ve como un daño mayor que pueda afectar el desempeño de la actividad económica de este año”, planteó Jaime Reusche, analista soberano para América Latina y México de Moody’s.

El analista recordó que el costo del sismo de 1985 fue de 2 a 3 por ciento del PIB de aquellos años, pero matizó que las condiciones son muy distintas ahora.

“La economía está más diversificada, más fuerte, cuentan con mayores fortalezas fiscales y el marco macroeconómico es mucho más resistente”, refirió.

Hizo énfasis en que la estructura de las finanzas públicas de México es sólida y el costo fiscal que puede arrojar el sismo del 19 de septiembre puede ser solventado con los recursos que tienen en el Fondo Nacional de Desastres y el seguro adquirido por la Ciudad de México.

El perfil crediticio se mantiene

El perfil crediticio de México se mantiene intacto, en la calificación “A3” con perspectiva negativa.

“El perfil crediticio de México es resiliente y la perspectiva negativa sigue enfocada al shock que podría generarse tras las negociaciones del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y el futuro del cambio de política macro en el 2018”, expresó.

Sin embargo, admite que la agencia revisará el estimado de daños y cuánto será el costo de reconstrucción.

Las mismas preocupaciones

El analista explicó que las elecciones de junio próximo y el periodo de transición serán determinantes para el futuro macroeconómico del país.

En entrevista previa, otorgada a finales de agosto, anticipó que esperaban volatilidad de corto plazo que será enfrentada bajo el mando de las autoridades actuales a quienes ya conoce el mercado.

“Ellos tienen un probado manejo de eventualidades. Son quienes han tomado decisiones importantes frente a los crash que se han presentado y son quienes consiguieron las reformas estructurales. La gran interrogante es quiénes tomarán el mando”, refirió.

Moody’s es la calificadora que tiene a México con la nota más alta, “A3”, con perspectiva negativa, que indica una de tres posibilidades de recorte de calificación y no tiene ninguna división de análisis independiente.

Inflación, el primer efecto

Citibanamex consideró que el impacto del sismo en la economía mexicana será relativamente moderado.

“Probablemente restará al Producto Interno Bruto (PIB) del tercer trimestre entre 0.3 y 0.4% de la estimación original de 2.0 por ciento”.

En una nota especial, detalló que lo que se ha visto hasta hoy sugiere que si bien el terremoto afectó a una región relevante para la actividad económica en todo el país (la zona metropolitana de la Ciudad de México y los estados de Puebla y Morelos representan 28.5 por ciento del PIB), la interrupción de las redes de suministro y distribución se asume como limitado.

“Por lo tanto, adoptamos un enfoque de ajuste en días laborales y asumimos que la actividad productiva se detuvo brevemente en esa región del país”.

Bajo esta premisa, Citibanamex calcula una reducción de 0.35 por ciento en su estimación del crecimiento del PIB, que originalmente estimaba en 2.0 por ciento para el tercer trimestre del 2017, lo que a su vez se traduciría en una reducción de 0.1 por ciento en su estimación del crecimiento anual del PIB.

“Insistimos en que esta es una estimación conservadora, ya que esperamos un repunte de la actividad económica al final del tercer trimestre y durante el cuarto trimestre, lo que ayudaría a contrarrestar este impacto”.

El grupo financiero espera un estímulo fiscal moderado, y no una respuesta de política monetaria a este efecto.

“Al principio, este tipo de desastres naturales implica interrupciones por el lado de la oferta y, por lo tanto, todo lo demás constante suele ser inflacionario. Sin embargo, como hemos argumentado, el efecto debería ser relativamente leve y, además, la inflación durante septiembre probablemente reflejará varias distorsiones”.

Por lo tanto, consideró que los responsables de las políticas económicas probablemente no actuarán en caso de que se observe un incremento.

“Reiteramos que, al menos desde el punto de vista conceptual, este choque es inflacionario y, por lo tanto, es improbable que la respuesta política sea una relajación monetaria. Obviamente, si la magnitud del choque y el esfuerzo de reconstrucción es suficientemente importante, la evaluación podría cambiar. Pero si incluso ese fuera el caso, la primera opción sería la política fiscal (más que monetaria)”.

Citibanamex refirió que, afortunadamente, el país se encuentra en una mejor situación que cuando un gran terremoto golpeó a México el mismo día (19 de septiembre) en 1985.

Fuente: Castillo y Asociados

¿Afectará el temblor en el PIB de México?

Bernabé Castillo Tenorio


Mi carrera inició en Seguros Monterrey, en el año de 1975. Junto con mi esposa Elisa Ayala, formamos la firma de asesoría financiera Castillo y Asociados (seguros, fianzas e inversiones) con más de 40 años de experiencia en el mercado mexicano.


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